Pensado para personas no europeas que prestan servicios remotos a empresas o clientes mayoritariamente extranjeros, con ingresos estables, experiencia demostrable y seguro médico completo. Suele admitir cierta proporción limitada de facturación desde España, exige antecedentes limpios y certificaciones de formación. Comienza como visado y puede transformarse en autorización plurianual, con renovaciones sujetas a continuidad económica verificable.
Ideal cuando deseas operar como autónomo con presencia en el mercado español, contratos locales y actividad regular. Requiere plan de negocio consistente, medios económicos suficientes, licencias sectoriales si aplican y alta rápida en la Seguridad Social. La concesión inicial suele ser anual, con renovaciones de mayor duración condicionadas a ingresos reales, cumplimiento fiscal, contratación eventual y viabilidad sostenida.
Permite residir sin realizar actividades profesionales, útil para tomarte un año de asentamiento, estudiar el mercado, perfeccionar el idioma o preparar un giro de carrera sin prisas. Exige demostrar ahorros o rentas pasivas sólidas y seguro privado amplio. No autoriza trabajar, aunque puede facilitar futuras modificaciones hacia permisos laborales si cumples requisitos específicos establecidos por normativa.